¿Por qué aumentar los impuestos a las bebidas alcohólicas?

impuest

Aunque existen afirmaciones discutibles sobre los efectos beneficiosos del alcohol, que el consumo de alcohol genera daños en la salud es indiscutible. Desde lesiones hasta varios tipos de cáncer, el consumo de alcohol es un factor de riesgo para más de 200 enfermedades para el bebedor, y además conlleva la posibilidad de dañar a terceros por negligencia o violencia. Es por esto que la Organización Mundial de la Salud aprobó una Estrategia Global para reducir el uso perjudicial de alcohol, y ha fomentado que los países miembros implementen políticas efectivas para esos efectos. Dentro de estas, existe mucha evidencia científica de que las medidas fiscales que tienden a producir una menor disponibilidad de alcohol, como el aumento de precio, regulación de días y horarios de venta, etc., son costo-efectivas para reducir el consumo y los daños asociados; y son mucho más efectivas que todas las que se dirigen a los individuos (que pueden incluso llegar a ser perjudiciales, como la educación sobre el consumo en menores).

En general los bebedores responden a los aumentos de precio disminuyendo el consumo. Esto se ha observado tanto en los sectores de mayor poder adquisitivo como en los menores, en países de altos y bajos ingresos, y también entre los diferentes grupos de consumidores. En Europa, la disminución de precios ha resultado en un aumento en las muertes, y en Estados Unidos se estima que un aumento del 17% evitaría casi 1500 muertes y se  ganarían 31.130 años de vida potenciales perdidos. Los más afectados en cuanto a la disminución del consumo serían los bebedores de riesgo y los jóvenes (más sensibles al precio), y los más beneficiados en términos de salud, las personas con menos recursos. Si bien en un principio los efectos serían a corto plazo, se profundizarían a lo largo de tiempo por cambios en los hábitos de consumo, iniciaciones al consumo más tardías, o mayores tasas de abstención. Además, existe evidencia de que también disminuirían los delitos contra la propiedad, las personas, y violentos, sobre todo en adolescentes.

Argentina es uno de los países con un consumo de alcohol per cápita de los más altos del mundo. En la actualidad, se está llevando a cabo una medida de aumento en los impuestos, y las mismas empresas prevén una disminución en el consumo. Y los efectos de esta medida en los problemas relacionados con el consumo de alcohol en nuestro contexto podrán ser estimados en breve.

Fuentes:

Anderson, P., Chisholm, D., & Fuhr, D. C. (2009). Effectiveness and cost-effectiveness of policies and programmes to reduce the harm caused by alcohol. The Lancet, 373(9682), 2234-2246.

Bidegaray, M. (27 de octubre de 2017). Aumentan impuestos a las gaseosas, los cigarrillos y las bebidas alcohólicas. Clarín.

Byrnes, J. M., Doran, C. M., & Shakeshaft, A. P. (2012). Cost per incident of alcohol‐related crime in New South Wales. Drug and alcohol review, 31(7), 854-860.

Chaloupka, F. J., Grossman, M., & Saffer, H. (2002). The effects of price on alcohol consumption and alcohol-related problems. Alcohol research and health, 26(1), 22-34.

Herttua, K., Mäkelä, P., & Martikainen, P. (2008). Changes in alcohol-related mortality and its socioeconomic differences after a large reduction in alcohol prices: a natural experiment based on register data. American journal of epidemiology, 168(10), 1110-1118.

Hollingworth, W., Ebel, B. E., McCarty, C. A., Garrison, M. M., Christakis, D. A., & Rivara, F. P. (2006). Prevention of deaths from harmful drinking in the United States: the potential effects of tax increases and advertising bans on young drinkers. Journal of studies on alcohol, 67(2), 300-308.

World Health Organization, & World Health Organization. Management of Substance Abuse Unit. (2014). Global status report on alcohol and health, 2014. World Health Organization.

Anuncios